Hace años que el cambio climático y el respeto al medio ambiente en todas las actividades humanas se han convertido en una preocupación real para países, instituciones y empresas. En ese contexto nace la sostenibilidad en la inmologística.
En todos los sectores, la evolución del mercado pasa por aumentar la sostenibilidad no solo de los productos o servicios, sino también de los procesos de producción y de todas las fases que forman parte de la actividad económica.
Además, las exigencias ecológicas, que parten en muchos casos de los propios consumidores, se trasladan también a toda la cadena de valor, incluyendo la elección de proveedores que compartan esta filosofía.
Por eso, el sector inmologístico se ha ido adaptando en los últimos años, trabajando para ofrecer activos capaces de responder a las exigencias más altas en sostenibilidad ambiental.
La sostenibilidad en la inmologística ya es una necesidad
La experiencia acumulada y la búsqueda constante de innovación permiten a los agentes implicados en el sector inmologístico afrontar este reto con garantías e incrementar su aportación a una actividad económica global más respetuosa con el medio ambiente.

Hoy, la sostenibilidad en la inmologística ha dejado de ser una tendencia para convertirse en un factor estructural en el diseño, desarrollo, construcción y mantenimiento de plataformas logísticas.
¿Cómo se aplica la sostenibilidad en la inmologística?
Planeamiento de áreas logísticas verdes
Incluso antes de diseñar una plataforma logística, la sostenibilidad puede estar presente desde la propia concepción de las áreas industriales destinadas a esta actividad.
En este sentido, se plantean desarrollos urbanísticos con una perspectiva sostenible que contemplan aspectos como:
- El aprovechamiento máximo del espacio disponible.
- La optimización de los recursos.
- El diseño de zonas verdes con flora autóctona.
- El respeto a la fauna local.
- La creación de itinerarios eficientes.
- La incorporación de instalaciones de aprovechamiento de aguas pluviales.
- La instalación de puntos de recarga para vehículos eléctricos.
Redacción de proyectos
En la fase de redacción del proyecto, la sostenibilidad también debe estar presente. Algunas de las medidas que se aplican en este punto tienen que ver con el diseño de edificios capaces de aprovechar al máximo la luz natural y de reducir el uso de recursos.
En ese sentido, acortar los tiempos de construcción también forma parte de una buena estrategia de sostenibilidad, ya que permite optimizar procesos y reducir impactos asociados a la ejecución de la obra.
Instalaciones
Muy ligado al punto anterior, las instalaciones que incorporan las naves logísticas tienen un papel determinante en la sostenibilidad del activo.
Entre ellas destacan:
- Sistemas de aprovechamiento del agua.
- Instalación de placas solares.
- Uso de iluminación LED.
- Sistemas de climatización naturales o de menor consumo energético.
Todos estos recursos ayudan a reducir el impacto ambiental del inmueble y mejoran su eficiencia durante la fase de explotación.
Mantenimiento
Este es uno de los puntos que a veces pasa más desapercibido, pero resulta clave para mantener un sector inmologístico realmente sostenible.
Desde la propia concepción del proyecto, y apoyándose en herramientas tecnológicas avanzadas, deben tenerse en cuenta todos aquellos aspectos que permitan un mantenimiento óptimo de las instalaciones.

Hablamos de un mantenimiento basado en la previsión y en la proactividad. Es decir, en utilizar recursos tecnológicos que ayuden a anticiparse a los problemas y eviten sustituciones innecesarias, apostando siempre por la reparación y por el correcto mantenimiento de cada elemento de la plataforma logística.
Un factor innegociable para el presente y el futuro del sector
La sostenibilidad en la inmologística es ya un factor innegociable. Esto explica que cada vez se destinen más recursos a investigar e innovar para desarrollar un sector cada vez más importante en nuestro país y, al mismo tiempo, cada vez más verde.
La concienciación en torno a la sostenibilidad se ha convertido en uno de los motores principales no solo para las empresas, sino también en la vida privada y comunitaria. Aunque el impacto medioambiental de la COVID-19 no se haya materializado por completo, la tendencia a aplicar iniciativas ecológicas ha crecido de forma significativa en los últimos años.
Esto es especialmente visible en sectores como la logística y el transporte, donde existe un esfuerzo creciente por adoptar prácticas más respetuosas con el entorno. Los transportes terrestres, aéreos y marítimos también han avanzado hacia soluciones energéticas alternativas, como el uso de gas natural comprimido o gas licuado de petróleo, impulsados tanto por una mayor concienciación pública como por nuevas exigencias normativas.
La sostenibilidad inmologística también forma parte de la consultoría
La combinación entre nuevas normativas, mayor exigencia del mercado y responsabilidad ambiental está obligando al sector a buscar opciones de logística y cadena de suministro más sostenibles.
Y, desde luego, en TPF, como consultoría inmobiliaria especializada, estos aspectos también deben estar presentes en la forma de analizar, proyectar y comercializar activos inmologísticos.
